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El periodista español Jaume
Sanllorente después de numerosos viajes
a la India y de ver de cerca las necesidades de Bombay
decidió dejar su trabajo e invertir todos sus
ahorros en acondicionar un pequeño orfanato de
la zona de Thane, emprendiendo una lucha pacífica
contra la pobreza en Bombay que continúa día
a día. Desde allí nos ha constestado a
esta entrevista.
¿Cómo comenzó
este proyecto de ayuda a los demás?
Todo comenzó a raíz de
numerosos viajes a la India. Jamás en la vida
había querido venir a este país, pero
me convencieron en la agencia de viajes. No fui a buscar
a la India. A menudo pienso que fue la India quien me
vino a buscar a mí…
¿Qué fue lo que
se encontró cuando llegó a Bombay?
Me encontré con una ciudad en
la que un 60% de la población continúa
viviendo en la extrema pobreza. Vi unos niños
que no tienen más futuro que estar condenados
a mendigar en estaciones de tren o a ser prostituidos.
En el norte de Bombay descubrí un pequeño
orfanato local con falta de fondos a punto de cerrar
sus puertas. No me lo pensé dos veces: dejé
mi trabajo en Barcelona, saqué dinero de donde
pude para evitar que se cerrara y al cabo de poco fundé
SONRISAS DE BOMBAY, entidad con la que día a
día seguimos avanzando en la lucha pacífica
contra la pobreza en Bombay, rescatando niñas
y niños de las calles de la ciudad.
Usted está viviendo
allí, ¿Cuál es la situación
actual allí?
La pobreza continúa siendo elevadísima.
Numerosas mafias se dedican a controlar y explotar a
niños que deambulan por las calles. En el mejor
de los casos les amputan alguna extremidad para que
den más pena a la hora de mendigar. En el peor,
los explotan en prostíbulos hasta la mismísima
muerte.
¿Cómo es su trabajo
diario?
Mi trabajo diario depende siempre del
ritmo que marquen estos niños. Mi vida es su
vida y todo gira entorno a ellos: nuevos niños
acogidos, ayuda en zonas de chabolas de Bombay…
En eso consiste estar al servicio de los más
pobres de esta ciudad. Allí donde me necesiten,
allí estaré.
¿Qué les ofrece
Sonrisas de Bombay a estos niños?
Básicamente, nuestro trabajo
radica en rescatar a niñas y niños de
las calles de Bombay antes de que sean raptados por
redes de prostitución infantil. En nuestro orfanato,
situado en las aldeas de Vasai, al norte de Bombay,
los niños viven en unas casitas para un máximo
de 15 niños, donde éstos viven con un
hombre y una mujer que hacen la función de padre
y madre. De esta manera, los niños no se sienten
en un orfanato, si no en un hogar. El amor y el afecto
son clave para el éxito de nuestra labor. Educar
sin amar no sirve de nada. Por otro lado, contamos con
una escuela que da educación a casi 1000 niños
de zonas de chabolas del norte de Bombay.
¿Cuál es la mayor
recompensa que reciben con este trabajo?
La recompensa la reciben ellos. Estos
niños son la recompensa: su felicidad, su futuro
lleno de oportunidades y la palabra libertad escrita
en el horizonte de sus vidas. ¡Esa es la mejor
de las recompensas!
¿Un deseo de futuro?
Actualmente estamos proyectando la
construcción de un edificio que nos permitiría
acoger 400 niños más. Pero nos hacen falta
más ayudas y apadrinamientos para poderlo llevar
a cabo…
Fuente: El Cien Digital.com 30/12/06
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