|
Viaje a India para saciarme de lo que
más añoraba mientras estuve en Alemania:
las montañas. Durante mis tres primeras semanas
de visita en ese exotico país, estuve visitando
el pequeño Tibet en el norte
de India e hice un espectacular trekking con el fin
de conocer el nacimiento del sagrado río
Ganjes, todo esto entre los grandes Himalayas.
Luego volví nuevamente a Delhi (capital de India),
una ciudad en donde se ve la mezcla de castas,
una sobrepoblación agobiante, mucha pobreza y
un caos poco tolerable. Visité la provincia de
Rajastan, recorrí cada templo que se cruzó
en mi recorrido, todos eran extraordinarios. Intenté
comprender la pobreza y la conformidad de los intocables:
la espiritualidad es algo que supera toda realidad.
En estas semanas de recorrido cada viajero con el que
conversé nunca dejó de hablarme del famoso
Taj Mahal.
Todos los que la habían visitado
concordaban en que era lo más hermoso. Yo, sabiendo
que era un lugar en donde abundaban los turistas, lo
había desechado. Este viaje lo estaba haciendo
solo y quería ver además de cultura, naturaleza.
Finalmente, me convencí que irme de India sin
visitar el Taj Mahal podía llegar
a ser un pecado. Mal que mal se trataba de una obra
hecha por amor, considerada por muchos como una de las
7 maravillas del mundo moderno.
Encerrado en un hostal, en uno de los
rincones del viejo Delhi y a tres días de mi
partida a Dusseldorf escuchaba el ensordecedor ruido
del conocido barrio Chandni Chowk.
El calor me mantenía encerrado, convencido de
quedarme leyendo bajo el inestable ventilador, infaltable
en cada habitación del hostal. Finalmente salí,
con un pequeño bolso y tras un par de horas de
viaje llegué a la ciudad de Agra. Orientado por
el río Yamuna, ubiqué
el Taj Mahal que queda entre una de sus curvas.
El Taj Mahal es un mausoleo que fue
construido entre los años 1631 y 1648
bajo orden del emperador Shah Jahan, en recuerdo de
una de sus esposas favoritas, Mumtaz Mahal, la que murio
al dar a luz a su hijo numero 14. Ella descansa bajo
la cúpula principal de 56 metros de altura. Fueron
más de 22 mil hombres los que
participaron en su construcción y la leyenda
dice que a los creadores de esta maravilla les cortaron
las manos para que no construyeran nuevamente algo similar.
El principal material de construcción
es marmol de un blanco radiante el cual fue transportado
por elefantes desde Rajastan. También usaron
jade y cristal de la China, turquesas del Tibet, lapislázuli
de Afganistán, crisolita de Egipto, ágata
de Yemen, záfiros de Ceylán, amatistas
de Persia, coral de Arabia, malaquita de Rusia, cuarzo
de los Himalayas, diamantes de Golconda
y ámbar del océano Indico. El Taj Mahal
fue construido sobre un jardín simétrico,
dividido en cuadrados iguales, cruzado por un canal
flanqueado por dos filas de cipreses donde se refleja
su imagen más imponente, el mausoleo.
Se dice que el emperador Shah Jahan
quería construir su propio mausoleo en mármol
negro, a imagen y semejanza del de su esposa, al otro
lado del río Yamuna, y unir después ambos
mediante un puente de oro. Hoy, al
otro lado del río, frente al Taj Mahal, queda
un resto, en piedra roja, de lo que se dice que fue
el inicio de la construcción del edificio gemelo
del Taj Mahal. No llegó a construirse ya que
Aurangzeb, tercer hijo de Shah Jahan,
después de vencer a sus hermanos y lograr el
poder, encarceló a su propio padre en la fortaleza
roja de Agra. Shah Jahan murió
en prisión, después de largos años
de enfermedad, observando desde el Fuerte Rojo el Taj
Mahal, el monumento a su amada.
Entré al lugar por una puerta
lateral y después de avanzar por un pasillo oscuro,
apareció ante mí, repentinamente, de un
color blanco puro que impresiona al
más indiferente, realmente era la más
hermosa obra de arquitectura que había visto
en India. Mientras los visitantes se recupera de la
impresión, aparecen los oportunistas intentando
ganar dinero, haciéndose pasar por guía
e indicando los mejores ángulos para fotografiar
la obra, cosa innecesaria ya que desde cualquier ángulo
será una hermosa foto. En todo caso, las fotografías
no transmiten adecuadamente la leyenda, la poesía
y el romance que Rabindranath Tagore
llamó "una lágrima en la mejilla
del tiempo". Taj Mahal significa "Palacio
de la Corona" y es considerada la tumba
mejor preservada del mundo y la más bella arquitéctonicamente.
Fuente: 10/12/2006 Diarioladiscusion.cl
|
|